Primero oscuridad, y luego mis manos ensangrentadas sobre tu cuerpo. No entiendo que está pasando, torpemente sostengo tu mano inerte entre las mías temblorosas, bajo tu cuerpo hay un charco rojo diluido, ¿Por qué estas tirado en el suelo mientras la lluvia se lleva tu sangre?
Todo parece irreal, tengo la misma sensación que se tiene cuando estás soñando, el ruido de los gritos, el tráfico y la incesante lluvia de fondo me confunde. Pero hay un sonido que sobresale de todos ellos: los latidos de tu agonizante corazón, que, como una especie de reloj macabro, cuentan cada segundo de vida que se te escapa.
Es todo tan extraño, la realidad que se presenta ante mis sentidos contrasta terriblemente con mis anteriores recuerdos ¿Acaso estoy dormida? ¿Es todo esto una cruel pesadilla? En mi memoria voy corriendo por un sendero de hierba verde mientras los árboles sobre mi cabeza filtran la luz del sol, no hay ni rastro de esta monótona lluvia, ni vestigios del frío. Los colores allí son claros y variados, si embargo ahora un mundo gris se cierne sobre nosotros y el único color que cruelmente aparece ante mis ojos es el escarlata intenso de tus heridas.

Me encanta tu blog! Se que solo estas empezando, pero esta historia es genia, ansio de veras que sigas escribiendo. Un abrazo.
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